Impulsado por la creciente demanda de soluciones financieras más ágiles y personalizadas, el mercado fintech en Brasil y Latinoamérica está en auge. Según un estudio reciente de Distrito, Latinoamérica alberga aproximadamente 2700 empresas innovadoras que ofrecen servicios financieros, de las cuales Brasil concentra el 58%, lo que equivale a cerca de 1600 startups. En este contexto, el modelo de negocio transaccional es el más destacado, representando el 35,91% de estas startups, mientras que el SaaS ocupa una posición significativa con el 34,22%, lo que refleja la necesidad de soluciones tecnológicas escalables y eficientes.
Este entorno en rápida evolución ha propiciado el surgimiento de empresas fintech innovadoras que ofrecen soluciones a desafíos complejos en materia de pagos, como la orquestación y la subadquisición. En particular, Brasil se ha consolidado como un centro neurálgico para estas innovaciones, con startups que desarrollan tecnologías que mejoran la eficiencia operativa y reducen el fraude, facilitando la integración de múltiples servicios en una única plataforma.
Entre estas fintechs, Tuna Pagamentos, fundada en 2020 por exejecutivos de Peixe Urbano y Groupon Latam, se ha destacado. La compañía ofrece múltiples combinaciones de proveedores de pago y antifraude, personalizando sus servicios según las necesidades de cada cliente. "Los avances en este ámbito han atraído a grandes empresas de comercio minorista, comercio electrónico y otros sectores, que buscan optimizar sus operaciones financieras mediante soluciones de pago más rentables", afirma Alex Tabor, CEO de Tuna.
Las perspectivas del sector para el futuro son prometedoras. Se prevé que el mercado de startups financieras continúe creciendo en América Latina, impulsado por la acelerada digitalización y la necesidad de servicios financieros más accesibles y personalizados. Estas empresas desempeñan un papel fundamental en la transformación del sector financiero, promoviendo la inclusión y fortaleciendo la economía digital en la región.
Más allá de su impacto económico, las fintechs desempeñan un papel social significativo. En 2023, Brasil superó los 1.200 millones de cuentas bancarias activas, un aumento del 14,2% con respecto al año anterior, lo que indica que el 89,8% de los brasileños tienen algún tipo de relación bancaria, según el Ranking de Experiencia Digital de Idwall, elaborado por Index en colaboración con la consultora Cadarn.
Esta inclusión también se desarrolla con métodos de pago gestionados por startups que orquestan estas transacciones. Esta gestión hace que las compras sean más eficientes. Alternativas como los pagos a plazos mediante PIX y los pagos a plazos mediante recibo bancario, por ejemplo, permiten a los consumidores organizar mejor sus finanzas, evitando la acumulación de deudas.
De este modo, la expansión de servicios como la adquisición múltiple y la orquestación de pagos posiciona al mercado fintech para que adquiera aún más relevancia en los próximos años, ofreciendo soluciones que satisfagan las necesidades tanto de las empresas como de los consumidores finales.
El carácter disruptivo de estas empresas va más allá de simplificar las operaciones diarias de los negocios. Al actuar como alternativas a las instituciones bancarias tradicionales, estas startups desempeñan un papel crucial en la transformación del panorama financiero y social. Además de introducir la competitividad necesaria en el mercado, las fintech también amplían el acceso al crédito, especialmente mediante la concesión de microcréditos a pequeños empresarios y particulares que antes estaban excluidos del sistema bancario.
Una investigación de Letícia Ferrarini, presentada en el Congreso Iberoamericano de Derecho Empresarial y Ciudadanía, refuerza este papel inclusivo liderado por las fintechs. El estudio destaca cómo la tendencia a revertir la exclusión financiera y la creciente participación de personas de clases sociales menos privilegiadas en el sistema financiero contribuyen al desarrollo de la economía brasileña y, por consiguiente, a la mejora de la calidad de vida.



