Ganar dinero desde casa, crear contenido rentable, flexibilidad y transformar el estilo de vida en un negocio. Esta es la lógica que ha atraído cada vez más a los jóvenes al modelo de venta directa. El sector, revitalizado por la digitalización, ha conquistado a la Generación Z, que ve en las redes sociales no solo un espacio de expresión, sino también una importante fuente de ingresos. Un estudio de ABEVD, en colaboración con CVA Solutions, refuerza este cambio: el 49,5% del sector está formado por jóvenes de entre 19 y 29 años. Un público que ha encontrado en internet un atajo hacia la libertad financiera representa una alternativa real al mercado tradicional.
En este contexto, destacan dos perfiles: quienes utilizan las plataformas para vender sus productos y servicios, y quienes las usan para descubrir y comprar novedades. No es de extrañar que un estudio de Accenture proyecte que el comercio social alcance los 1,2 billones de dólares estadounidenses a finales de 2025, con la Generación Z y los millennials representando el 62 % de este mercado global. Plataformas como TikTok ilustran esta dinámica, ya que la mitad de sus usuarios afirma haber realizado compras directamente a través de la aplicación, mientras que el 70 % descubre marcas y productos en ella; una clara evidencia de que las redes sociales se han convertido en canales esenciales para el comercio entre los jóvenes.
Lo que antes se conocía como «venta por catálogo» ahora tiene una cara diferente. En lugar de carpetas de productos, hay historias de Instagram. En lugar de conexiones, hay mensajes directos. La venta directa ha evolucionado junto con el comportamiento digital y ha encontrado en los influencers un nuevo grupo de emprendedores que venden, construyen marcas personales y crean contenido que genera conexión.
Jóvenes de verdad que están haciendo su propia historia
Larissa Bileski, de 20 años y originaria de Joinville (Carolina del Sur), cumplió un sueño importante gracias a la venta directa: comprar su primer auto. “Empecé con un dinero extra que marcó una gran diferencia en mi día a día, pero hoy se ha convertido en mi principal fuente de ingresos y me ha llevado a mayores logros”, revela. Además de las ganancias económicas, Larissa destaca el crecimiento personal que este camino le ha brindado: “Me volví mucho más segura de mí misma, desarrollé mis habilidades de comunicación y liderazgo”, celebra. En redes sociales, su alcance creció tanto que fue invitada a participar en un proyecto piloto de Natura con TikTok One en Brasil, ampliando aún más sus oportunidades como emprendedora digital.
La venta directa, que antes era sinónimo únicamente de reuniones y catálogos, se ha reinventado con videos, historias y algoritmos. El sector generó alrededor de R$ 50 mil millones solo el año pasado. «Comencé a vender productos a través de las redes sociales porque me di cuenta del potencial para llegar a una audiencia más amplia y, en consecuencia, aumentar mis ventas. Lo que me motivó a dar este paso fue la posibilidad de combinar mis estudios de tiempo completo con las ventas y, de esta manera, obtener ingresos extra, que hoy representan el 100% de mi fuente de ingresos, incluso después de terminar mis estudios», dice Larissa.
Con una rutina digital bien estructurada, la joven transforma su Instagram en un escaparate y un canal directo con sus clientes. «Uso Instagram para conectar con mis clientes y también para captar nuevos, compartiendo noticias, consejos y promociones. Este medio de comunicación se ha vuelto esencial en mi rutina, ya que permite una interacción casi en tiempo real», destaca.
Respecto a su rutina, Larissa explica que su día a día comienza con la organización y planificación semanal, generalmente los lunes. «Todos los días dedico tiempo a promocionar productos en redes sociales, responder a los mensajes de los clientes y organizar los pedidos», comenta. Además, como líder empresarial, se dedica a estudiar las promociones del ciclo, buscando maximizar las ganancias y orientar a su red de consultores para que se enfoquen en las ofertas más ventajosas. «Cada día es único, pero mi objetivo siempre es brindar un servicio de calidad y mantener mi negocio en marcha. Mi gerente, Andreza, siempre dice: "La suerte encuentra a quienes están en movimiento", y creo firmemente en ello», comparte Larissa.
Conexión, contenido e inteligencia digital
Para Igor Henrique Viana Fernandes, de 21 años, Royal Prestige en Belo Horizonte (MG), la presencia digital es fundamental para la credibilidad del negocio. «Cuando mostramos nuestro día a día en las redes sociales, los clientes confían en nosotros. La gente compra más cuando ve que realmente vivimos lo que hacemos», afirma.
Tanto Larissa como Igor son ejemplos de cómo la Generación Z ve la tecnología como una aliada para el emprendimiento, la libertad y la innovación. "El futuro de la venta directa reside en las conexiones reales. Vendemos, sí, pero también inspiramos y generamos impacto", afirma Larissa.
“Hoy en día, los emprendedores también son creadores. Crean contenido, construyen relaciones y generan oportunidades. La venta directa se trata precisamente de eso: un negocio con propósito, donde los jóvenes pueden ganar dinero de verdad, con libertad, estilo personal e impacto”, concluye Adriana.



