El e-commerce sigue en crecimiento. Números de la Asociación Brasileña de Comercio Electrónico (ABComm) apuntan a una facturación de R$ 73,5 mil millones en el primer semestre de 2022. Se trata de un crecimiento del 5% en relación al mismo período de 2021.
Este aumento es apoyado por el hecho de que las tiendas virtuales permiten la venta de productos para todas las regiones de Brasil, por ejemplo. Además de proporcionar regalos diferenciados para diferentes estilos y celebraciones. Sin embargo, un punto importante para el pleno funcionamiento de la tienda es un equipo comprometido.
Para que un e-commerce explore su potencial, es necesario implementar estrategias en todos los sectores – producción, stock, logística, atención al cliente, postventa – para ofrecer una experiencia completa a los clientes. Así, hay tres pilares fundamentales para que un e-commerce prospere: planificación estratégica, productos de calidad y un servicio de atención al cliente eficiente.
La planificación consiste en seleccionar los productos que la empresa va a vender, tomar buenas fotos y producir textos y contenidos creativos que atraigan al consumidor. También es fundamental conocer a los socios, verificar la fecha de vencimiento de los productos perecederos, evaluar la logística, el cumplimiento de los plazos y todos los detalles que puedan obstaculizar la experiencia del cliente.
Productos de calidad son una premisa básica en cualquier tienda, ya sea en línea o física. Cuando se compra para uso propio o para regalar, existe Todo el cuidado de investigar las versiones, tamaños, colores, además de la inversión financiera y afectiva. De esta manera, el cliente puede tener en cuenta la tienda donde realizó la compra y, en una próxima oportunidad, regresar al mismo lugar.
El servicio de atención al cliente diferenciado, por su parte, puede contribuir al regreso de los clientes al e-commerce. Es una herramienta esencial para recoger feedbacks, tanto positivos como negativos, de los consumidores y, así, mejorar la experiencia.
El hábito de comprar por internet es una realidad en el país, ya que se trata de una forma práctica, eficiente, cómoda y, muchas veces, rápida, de acuerdo con el proceso logístico. Se ha convertido en un camino que debe seguir en paralelo con el entorno físico, por lo que es necesario tener cuidado para satisfacer de la mejor manera posible las expectativas de los consumidores.


