El sector logístico brasileño sigue en transformación, impulsionado por cambios en el comportamiento de consumo y por la consolidación del comercio electrónico. Sin embargo, un nuevo desafío gana protagonismo: la escasez de áreas disponibles para nuevos emprendimientos en regiones con grandes concentraciones de personas y conocidas como polos industriales.
Con la limitación de terrenos, sumada al aumento de los costos de construcción y a las restricciones legales y ambientales, la tendencia es de desaceleración en el volumen de nuevos galpones logísticos en los próximos años.
De acuerdo con Jocelito Granemann Ribeiro, gerente comercial de Delta Industrial, el momento exige un cambio estratégico en la forma en que se piensan las operaciones, principalmente en el mejor aprovechamiento de los espacios existentes:
“Hoy, no se trata solo de expandir físicamente, sino de extraer más eficiencia de lo que ya está disponible. La inteligencia en el uso del espacio se ha convertido en un diferencial competitivo importante para operadores logísticos e industrias”, afirma.
Entre los principales factores que han influido en este nuevo ciclo del mercado logístico, destacan las operaciones omnicanal. Modelos como “comprar en línea y retirar en la tienda” aumentan la necesidad de inventarios más robustos y bien posicionados, exigiendo centros de distribución estratégicamente localizados para garantizar agilidad en el reabastecimiento.
Otro punto relevante es la ampliación del mix de productos. Con consumidores cada vez más exigentes y diversificados, las empresas necesitan trabajar con una mayor variedad de artículos, lo que impacta directamente en la demanda por espacio y organización dentro de los almacenes.
Para Ribeiro, este conjunto de factores crea un ambiente de oportunidades, especialmente para empresas que invierten en soluciones de intralogística y modernización de layout.
“Estamos avanzando hacia un ciclo menos volátil, en el que la eficiencia operativa será el principal motor de crecimiento. Las empresas que logren adaptar sus estructuras con inteligencia tendrán una ventaja competitiva significativa”, destaca.
El avance del comercio electrónico también sigue siendo uno de los principales vectores de transformación. Según especialistas del sector, las operaciones de e-commerce pueden demandar hasta tres veces más espacio logístico que las operaciones tradicionales, debido a la necesidad de almacenar una mayor variedad de productos, agilizar envíos directos al consumidor y gestionar devoluciones.
El mercado logístico brasileño se reposiciona, abriendo espacio para inversiones en tecnología, automatización y soluciones que priorizan la optimización de áreas ya existentes, estrategia que tiende a definir los próximos pasos del sector.



